Em entrevista ao jornal “El Mercurio”, do Chile, o atacante do Botafogo Canales admitiu ainda ter problemas físicos e revelou que teve pouco cuidado com o corpo na carreira. Ele ainda não engrenou no clube.

– As lesões têm me custado. Já tenho uma idade avançada para jogar de maneira tão constante e, sempre disse, não fui razoável com meu corpo ao longo da minha carreira. Aos 34 anos, essa mentalidade amadora que sempre tive está me passando a conta – afirmou.

 

Íntegra da reportagem em espanhol:

El 23 de mayo, Universidad de Chile informaba que Gustavo Canales dejaba el club. “La determinación fue tomada de común acuerdo, luego que Gustavo reconociera que no estaba en condiciones de responder como él quisiera a las altas exigencias que significa vestir la camiseta de nuestro club”, rezó el comunicado de rigor, que aludía a las constantes lesiones que aquejaban al delantero. Cuarenta y ocho horas después, Botafogo anunciaba al “Mágico” como su flamante contratación.

Y Canales está haciendo esfuerzos por demostrar su vigencia. Luego de un inicio difícil -estuvo casi todo junio complicado por problemas físicos-, el jugador de 34 años se ha ido ganando un lugar en la oncena del equipo carioca y el domingo abrió la cuenta en el triunfo “alvinegro” sobre Cruzeiro, al que no ganaban desde hace 19 años en el estadio Mineirao. Fue su primer gol en el Brasileirao.

El chileno-argentino recibe a “El Mercurio” en el centro de entrenamientos del “Fogao” para hablar de su presente y también de las razones que lo hicieron renunciar a un contrato que lo ataba a la U hasta 2017.

-¿Cómo explica que fichara en Botafogo dos días después de la declaración de Azul Azul, en la que se decía que usted no estaba en condiciones de afrontar las exigencias de un club como la U?

“Siento que se informó mal. No pasó así. Yo nunca dije que no estaba preparado para la exigencia de la U”.

-Lo que es un hecho es que estaba jugando poco, debido a constantes lesiones.

“Lo que pasó fue que estuve todo el semestre con un problema que no se me pudo solucionar y fue un desgaste mental grande. Me sentí siempre muy apuntado y prefería dar una paso al costado, allanarle el camino al club. Lo único que busqué fue el bien para la U y para mí. En ningún momento dije que no estaba preparado o que estaba para retirarme”.

-Entonces, ¿por qué apareció esa declaración?

“Tal vez había gente a la que le convenía que yo me hubiese retirado. Consideré que necesitaba un cambio. La gente de Botafogo siempre estuvo interesada en mí y cuando supieron de la rescisión de mi contrato, me llamaron, plantearon una propuesta, se interiorizaron bien de qué tenía en el pie y me dijeron que lo podían recuperar. Me convencieron de eso y, de hecho, lo recuperaron”.

-¿Fue una víctima de la pugna que había en Azul Azul entre Carlos Heller y José Yuraszeck?

“Sí, por ahí fui un objeto de eso. La gente que estaba en contra de Heller siempre usó mi nombre para profundizar las críticas, pero es un poco con lo que uno tiene que convivir en un club como la U: hay gente que te quiere, otra que no, pero los números me avalan, conseguí muchas cosas en el club, le cumplí a la gente, a mis compañeros y me fui en paz”.

-¿Las lesiones lo siguen complicando?

“Sí, me ha costado. Ya tengo una edad avanzada para jugar de manera tan constante, y siempre lo dije, no he sido razonable con mi cuerpo a lo largo de mi carrera, y a mis 34 años esa mentalidad amateur que siempre tuve me está pasando la cuenta “.

-¿Tuvo problemas con Sebastián Beccacece?

“Tengo una relación buena con él, deseo que le vaya bien. Siempre hablamos las cosas de manera frontal y lamento que no se le esté dando el campeonato que él pensaba”.

-¿Por qué la U no puede mejorar su rendimiento?

“Es una lástima, porque tiene un gran plantel y un cuerpo técnico que considero capaz. No es fácil jugar con esa camiseta, sobre todo cuando los resultados no llegan. Hay una necesidad de triunfos que te lleva a jugar con nerviosismo, a que te entren los miedos. Y no cualquiera está preparado para esa presión”.

-¿Vio la patada de Beccacece a un refrigerador?

“Sí, la vi. Eso es lo que decía antes: que la U genera demasiada noticia, tanto cosas buenas, cuando todo está bien, como cosas malas cuando es todo lo contrario”.

-¿Mantiene contacto con gente de la U?

“No soy mucho de redes sociales, y en el fútbol es difícil hacer amigos. Trabajé mucho con el cuerpo médico y los kinesiólogos, los volví locos y forjamos una amistad muy linda”.

-¿Cree que lo llamarán de la selección nuevamente?

“Estoy pendiente de la selección como un hincha más, pero me siento muy lejos de la posibilidad de volver a una convocatoria”.

-¿Sus compañeros en Botafogo lo consideran chileno o argentino?

“Chileno, pero me bromean porque no hablo como chileno y eso es motivo de risa para ellos. Yo me inscribí como chileno porque estoy muy agradecido… Mi abuela y mi madre nacieron allá, y tengo dos hijos que son chilenos”.

-¿Volverá a jugar a Chile?

“(Tras salir de la U) Estaba muy entusiasmado con la idea de volver a Unión, pero necesitaba descansar la cabeza y este desafío me trajo a una ciudad muy linda. Tengo un compromiso con Botafogo por lo que han hecho por mí y espero devolverlo con goles. Una vez que lo haga, me voy a volver a jugar a Unión Española, que es lo que más quiero”.

-¿Está con la familia acá en Río de Janeiro?

“Lamentablemente, mi familia no puede venir aún, y es algo que me está faltando. Extraño mucho a mis hijos”.

”Tal vez había gente (en Universidad de Chile) a la que le convenía que yo me hubiese retirado. Consideré que necesitaba un cambio”.

”(La mala campaña de la U) Es una lástima, porque tiene un gran plantel y un cuerpo técnico que considero capaz. No es fácil jugar con esa camiseta, sobre todo cuando los resultados no llegan”.

”Tengo un compromiso con Botafogo por lo que han hecho por mí y espero devolverlo con goles. Una vez que lo haga, me voy a volver a jugar a Unión Española, que es lo que más quiero”.

 

Fonte: Redação FogãoNET e El Mercurio